Las redes sociales no escapan al control y alcance de las normas que sancionan la difamación y la injuria pública. Una persona puede ser procesada por difamar: cuando alega o imputa a otra un hecho que ataca su honor, mientras que la injuria consiste en la expresión ultrajante, palabra de menosprecio o invectiva que no encierre la imputación de un hecho.

Se me había acercado hace unas semanas atrás un joven planteándome algo que le sucedió en una red social. Al requerirle información sobre el hecho, procedió a decirme que fue objeto de insultos y le atribuyeron de cometer actos no ocurridos. De inmediato, con la finalidad de comprobar sus argumentos, le requerí que me mostrara los comentarios y, ciertamente, había sido difamada e injuriada.

Lo anterior, ocurre constantemente y llama altamente la atención, puesto que, si bien toda persona tiene el derecho fundamental a la libertad de expresión conforme al artículo 49 de la Constitución Dominicana, no menos cierto es que éste encuentra sus límites frente a afirmaciones o comentarios que atacan el honor, la dignidad, la intimidad y la moral de los demás.

Resulta importante destacar que las redes sociales son medios que permiten crear perfiles, compartir contenidos e interactuar con otros usuarios y que cada día aumenta el número de personas que se unen, movidos por intereses que alcanzan diferentes esferas. Pero, muchos reflejan un comportamiento totalmente inapropiado, razón por la que no deben ignorar que podrían ser sancionados.

En el año 2007, se promulgó la Ley No. 53-07, sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, la cual en sus artículos 21 y 22 dispone lo siguiente: Artículo 21.- Difamación. La difamación cometida a través de medios electrónicos, informáticos, telemáticos, de telecomunicaciones o audiovisuales, se sancionará con la pena de tres meses a un año de prisión y multa de cinco a quinientas veces el salario mínimo. Artículo 22.– Injuria Pública. La injuria pública cometida a través de medios electrónicos, informáticos, telemáticos, de telecomunicaciones, o audiovisuales, se sancionará con la pena de tres meses a un año de prisión y multa de cinco a quinientas veces el salario mínimo”.

De manera tal, que en nuestro ordenamiento contamos con herramientas legales específicas y especializadas para hacer valer nuestros derechos en caso de que cualquier usuario ejerza de forma inadecuada su derecho de libertad de expresión e incurra en difamación e injuria pública. Es oportuno resaltar que la sanción en estos casos no está únicamente limitada a la prisión y multa que establecen los artículos 21 y 22 más arriba descritos, sino que también existe la posibilidad de procurar una indemnización como justa reparación de los perjuicios que sean causados.

Para evaluar la difamación y la injuria pública en las redes sociales se verificará el alcance en la publicidad del comentario, el espacio utilizado para la difusión del mismo, la trascendencia de lo publicado y el daño que se genere. Debemos hacer la salvedad sobre estas figuras, en el sentido de que son consideradas como hechos punibles perseguidos por acción privada, la cual se ejerce con la acusación de la víctima o la de su representante legal. Muchos se preguntarán las siguientes cuestionantes:

  1. ¿Qué sucedería en caso de que un usuario publique contenido difamatorio o injurioso y luego de causar el efecto deseado lo borre? ¿Cómo lo pruebo? La respuesta es sencilla, ya que, en ese escenario, por aplicación del artículo 54 de la Ley 53-07, el Departamento de Investigaciones de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología (DICAT), conjuntamente con el Ministerio Público, como parte de la investigación, pueden solicitar al proveedor del servicio, suministrar información de los datos relativos al usuario al que se le imputa la comisión de la difamación o la injuria pública. Esto es así, porque si bien se puede borrar el contenido a nivel público y visual de los demás usuarios, existen registros internos en las bases de datos de los servidores.

 

  1. ¿Qué pasaría en casos en los que quien incurre en difamación o injuria es una persona con nombre anónimo o identidad oculta? Todos sabemos que por lo general para crear un perfil en las redes sociales es necesario poseer un correo electrónico. Aquí radica una de las posibles vías de rastreo de la persona real que está detrás del hecho, porque al momento de crearlo el proveedor genera un registro que normalmente incluye el IP del lugar de donde fue creado.

En suma, debemos promover que en República Dominicana se haga buen uso de las redes sociales. Esto se logra en gran medida cuando respetamos a los demás usuarios. También cuando conocemos y hacemos valer las posibilidades del gran logro obtenido con la aprobación de la Ley 53-07, ya que anteriormente, la difamación y la injuria eran figuras solo vistas y aplicadas en medios radiales, televisivos e impresos.

¡Conoce tus derechos y hágalo cumplir!

Social networks do not escape the control and scope of the norms that sanction defamation and public insult. A person can be prosecuted for defamation: when he alleges or imputes to another a fact that attacks his honor, while the insult consists in the outrageous expression, a word of contempt or inventiveness that does not contain the imputation of a fact.A young man had approached me a few weeks ago asking me something that happened to him on a social network. Upon requesting information about the event, he proceeded to tell me that he was subject to insults and was attributed to committing acts that did not occur. Immediately, in order to verify his arguments, I required him to show me the comments and, certainly, he had been defamed and insulted.

The foregoing constantly occurs and draws attention, since, although everyone has the fundamental right to freedom of expression in accordance with Article 49 of the Dominican Constitution,
not less true is that it finds its limits against statements or comments that attack the honor, dignity, intimacy and morals of others.

It is important to highlight that social networks are means that allow you to create profiles, share content and interact with other users and that every day the number of people who join increases, driven by interests that reach different spheres. But many reflect totally inappropriate behavior, which is why they should not ignore that they could be sanctioned.

In 2007, Law No. 53-07 on Crimes and Offenses of High Technology was enacted, which in its articles 21 and 22 provides the following: “Article 21.- Defamation. Defamation committed through electronic, computer, telematic, telecommunications or audiovisual media will be punished with a penalty of three months to one year in prison and a fine of five to five hundred times the minimum wage. Article 22.- Public Insult. Public insult committed through electronic, computer, telematic, telecommunications, or audiovisual media, will be punished with a penalty of three months to one year in prison and a fine of five to five hundred times the minimum wage.”

Thus, in our system we have specific and specialized legal tools to enforce our rights in the event that any user improperly exercises their right to freedom of expression and incurs libel and public insult. It is appropriate to point out that the sanction in these cases is not only limited to the prison and fine established in articles 21 and 22 described above, but there is also the possibility of seeking compensation as fair reparation for the damages caused.

In order to assess defamation and public insult in social networks, the scope of the comment will be verified, the space used to disseminate it, the significance of the publication and the damage that is generated. We must make the caveat on these figures, in the sense that they are considered as punishable acts prosecuted by private action, which is exercised with the accusation of the victim or that of his legal representative. Many will ask the following questions:

  1. What would happen in case a user posts defamatory or abusive content and after causing the desired effect deletes it? How do I prove it? The answer is simple, since, in that scenario, by application of article 54 of Law 53-07, the Department of Investigations of Crimes and Offenses of High Technology (DICAT acronym in Spanish), together with the Public Ministry, as part of the investigation , may request the service provider to provide information on the data related to the user who is charged with the commission of defamation or public insult. This is so, because although you can delete the content at public and visual level of other users, there are internal records still present in the providers databases.

 

  1. What would happen in cases where the person who incurs defamation or public insult is a person with an anonymous name or hidden identity? We all know that in order to create a profile on social networks it is usually necessary to have an email. Here is one of the possible ways of tracking the real person behind the event, because at the time of creating it the provider generates a record that normally includes the IP address of the place where at which it was created.

In sum, we must promote the good use of social networks in the Dominican Republic. This is largely achieved when we respect other users. Also, when we know and assert the possibilities of the great achievement obtained with the approval of Law 53-07, since previously, defamation and public insult were figures only seen and applied in radio, television and print media.

Know your rights and enforce it!

2020